Las Fuerzas del Estado intensificarán el control por una vendimia legal

Fuente: El Correo de Burgos

Preocupados por la situación que cada año viven los temporeros en la Ribera del Duero, los sindicatos CCOO y UGT convocaron ayer una mesa de trabajo que congregó al subdelegado de gobierno, a Inspección de Trabajo, al Ayuntamiento de Aranda de Duero, y a los representantes locales de la Policía Nacional, Policía Local y Guardia Civil. Como primera consecuencia práctica, un aviso: se intensificará el control para que las empresas multiservicios (encargadas de la subcontratación) cumplan con la legalidad y no ocurra como en años anteriores, cuando algunas se aprovechan de los trabajadores. “Es importante que los bodegueros y agricultores controlen con qué empresas contratan porque si luego esas empresas desaparecen sin pagar las cuotas de la Seguridad Social, la responsabilidad recaerá en ellos”, advierte el secretario provincial de CCOO, Ángel Citores, al recordar que el precio estipulado por convenio, que deben abonar como mínimo a los temporeros, es de 11 euros por hora y no los cinco que se han llegado a pagar algunos años. “Si pagan a la empresa que subcontrata, que funciona como intermediario, once euros, ya saben que al trabajador le va allegar menos”.

En la reunión no estuvo el Consejo Regulador, porque no fue invitado. “Tanto con el Consejo como con los empresarios de FAE nos reuniremos la próxima semana”, adelanta decidido a tratar otro de los problemas que suele surgir en estas fechas: el alojamiento. “No puede haber trabajadores por la calle o durmiendo en cajeros”, insiste convencido de que las bodegas son las responsables de cubrir este aspecto con el apoyo de las instituciones. “Hay que dar una solución a esta gente”.

Se reúnen ahora, cuando ha empezado ya la vendimia porque su objetivo, explican, es a largo plazo. “Hoy escenificamos este compromiso pero llevamos trabajando en esto un año”, señala.

Para el secretario comarcal de UGT, Modesto Rioseras, es imprescindible este camino de cara a lograr un convenio provincial del sector como existe en otras provincias y Consejos Reguladores. “Tenemos que darle valor que es lo que no se está haciendo”, apremia a sabiendas de que aunque la mayoría de las bodegas “lo hacen bien”, hay una minoría que no cumple ni con las horas estipuladas en el convenio ni con unos salarios que deben contemplar entre otras cuestiones, el porcentaje correspondiente a horas extras y vacaciones.

Denuncias

Porque no es una cuestión de las denuncias que se puedan presentar (que suelen ser pocas por la movilidad de este tipo de trabajadores y la inseguridad de algunos contratos que se hacen de palabra), es una cuestión, urgen, de proteger el prestigio de una Denominación de Origen referente. “La calidad de los vinos de Ribera debe empezar por la calidad del trabajo que se ofrece y por las condiciones de sus trabajadores”, anima el subdelegado de gobierno, Pedro Luis de la Fuente.

En la reunión no se habló de la posibilidad de que el Ayuntamiento de Aranda de Duero retome el programa de acogida de temporeros, al entender que es un problema que puede y debe resolver el propio sector con el apoyo de las instituciones.

Los sindicatos temen además que este 2018 sea un año especialmente complicado pudiéndose recuperar el nivel de contrataciones de años pasados cuando rondaban los 3.000 contratos, 2.500 más que en la última campaña, cuando la helada de abril dejó inutilizada el 60% de la cosecha. “Tenemos cierto miedo ante la afluencia que pueda haber”, admite Rioseras.